El antiguo Palacio de la Prensa de 1929 está situado en la Avenida Rius i Taulet y actualmente es la sede de la Guardia Urbana de Barcelona.
1945
Ayer se cumplieron 100 años de la primera 'Escola de Bosc' sita en la Avenida Miramar nº 11 del distrito de Montjuic.
Como he dicho, la mayoría de las clases se impartían al aire libre, y la expresión corporal y la música tenían un papel muy importante. La positiva experiencia de la Escola del Bosc animó al ayuntamiento a crear otros centros escolares municipales de características similares, uno en la playa de La Barceloneta (1921) y otro en el Guinardó (inaugurado el 5 de Noviembre de 1923), en el segundo parque municipal hecho en Barcelona.
Este palacete, enclavado en la montaña de Montjuic y dentro de los jardines Forestier, ve la luz gracias a la Exposición de 1929 destinado a ser un restaurante desde el que disfrutar de las bonitas vistas de Barcelona.
Televisión Española comenzó su actividad en junio de 1956 pero las dos horas de emisión diarias solo llegaban a Madrid y zonas colindantes. Debido a ello, las autoridades del régimen diseñaron un plan para crear centros territoriales y de producción, que transportaran la señal de TVE a nivel nacional, a través de una red de repetidores.
En esos años de posguerra y de la nueva España de Franco, los núcleos barraquistas fueron a peor. La miseria y la represión expulsaron del mundo rural a miles de personas que buscaron la supervivencia en Barcelona. El rápido aumento de población supuso el auge de las tradicionales formas de infravivienda, crecieron los núcleos de barracas ya existentes y aparecieron otros nuevos, como los de El Carmel y La Perona. Un paisaje urbano que las autoridades del régimen intentaban ocultar, pero a pesar de la represión política se empezaron a escuchar voces críticas desde algunos colectivos profesionales y sectores de la Iglesia católica. (A la derecha foto de El Carmel en 1960).
En diciembre de 1990 Pasqual Maragall, entonces alcalde de Barcelona, dirigió la demolición de la que constaba oficialmente como última barraca de la ciudad, precisamente situada en El Carmel. Atrás quedó más de un siglo de barriadas insalubres, desatendidas, aglutinadoras de construcciones destartaladas y efímeras, además de ilegales, a merced del viento o del mar.
Durante la nunca juzgada ni ilegitimada Guerra Civil Española, Barcelona llegó a contar con 1.400 refugios, de los cuales aún perduran unos cuantos como recuerdo del fascismo que sufrió Europa en aquellos años y que en España nos duró 4 largas décadas.
La inventiva de Perera permitió que se construyeran búnkeres a unos cuantos metros bajo tierra a los que se podía acceder a través de la escalera desde un bloque de pisos o desde la misma calle. Además, podían resistir la fuerza destructiva de las bombas y contaban con entradas en zigzag para protegerse de la onda expansiva de la metralla. Resultaron muy efectivos, pues los historiadores constatan que no se conocen víctimas mortales dentro de estas construcciones.