.

.
Mostrando entradas con la etiqueta La Ribera. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta La Ribera. Mostrar todas las entradas

jueves, 18 de septiembre de 2014

BAR "MUY BUENAS"

El modernista bar restaurante "Muy Buenas" de la calle Carme, 63 del Raval, inaugurado en 1896 como una bacaladería y reconvertido en granja en 1928, ha sido expoliado por su inquilino. Así lo denunciaba BTV hace un par de días y publicaba ayer "La Vanguardia":

"El Bar Muy Buenas es uno de los más singulares de la ciudad, y posee elementos originales que lo convierten en un referente único del modernismo en la ciudad. Una espectacular mámpara de pino de melis y un vidrio grabado con motivos florales decoran su interior desde que, cuando se inauguró como granja en 1928, ésta separaba lo que era la tienda del comedor.

Lo que parece una desavenencia en la renovación del contrato de alquiler entre el inquilino y el propietario, según explica BTV, ha acabado con lo que podría suponer una grave falta administrativa. Y es que el Muy Buenas tiene un nivel de protección C, considerado bien de interés urbanístico, y aparece en el catálogo del patrimonio arquitectónico de Barcelona. Es por ello que ni el propietario ni el inquilino pueden tocar ninguno de los elementos originales sin previa autorización del consistorio."

Según siguen explicando en la noticia, los elementos decorativos de la fachada han desaparecido de un día para otro y se teme de que con el interior, mucho más rico en elementos modernistas, haya sucedido otro tanto de lo mismo. 

Fachada antes del expolio. (Foto de Andrés Aznar "La Vanguardia").

Fachada en la actualidad (Foto BTV)

Interior. A la derecha se puede ver parte del mostrador que se conservó de la antigua bacaladería y la mámpara de pino de melis y vidrio grabado que separa -o separaba- el bar del restaurante.

Espero que localicen pronto al "avispado" inquilino y se recupere lo sustraído, que de "listillos" y gentuza con mala gaita vamos más que servidos.

lunes, 8 de septiembre de 2014

LA VIA LAIETANA Y PAU CLARIS -I-

La Vía Layetana, o en catalán Via Laietana, es una calle de Barcelona que comunica la Dreta de l'Eixample con el puerto atravesando Cuitat Vella. Su nombre está dedicado a los primeros habitantes íberos  que se asentaron en la futura Barcelona. 

Actualmente consta de dos tramos, el que va de Diagonal hasta la plaza Urquinaona se denomina Pau Claris, y el que llega desde ahí hasta el puerto, justo en la Plaza Antonio López, recibe el nombre de Via Laietana. (A la izquierda, foto de 1896)

La Vía Laietana, junto con Pau Claris, es una de las calles más largas de Barcelona ya que une la Diagonal con el puerto y, en su parte baja, separa los barrios de La Ribera, una parte del Born y del Barrio Gótico. 

Un paseo por la Via Laietana nos deleita con los edificios modernistas, Art Nouveau y Art Déco que se encuentran a lo largo de la calle y en las travesías cercanas.

Entre los edificios que encontramos y merecen que nos paremos unos minutos, está el Conservatorio de música del Liceu, la actual sede de la Caixa Cataluña, el Edificio de Correos, el de Tabacos, o la Caixa de Pensions, construida por Sagnier en un estilo neogótico que más bien parece una iglesia que una sede bancaria. (Foto de la derecha de 1913).

La Vía Laietana se empezó a construir en 1908, para comunicar más fácilmente el barrio nuevo del Eixample con el litoral. Se destruyeron muchas casas medievales para edificar grandes edificios, y la construcción, cuya finalización estaba prevista para 1913, no terminó hasta 1926.

Las obras fueron inauguradas por Alfonso XIII el 10 de marzo de 1908 y su construcción se dividió en tres tramos a cargo de tres arquitectos:
  • 1908-1909 - Entre el puerto y la plaza del Ángel, a cargo de Lluís Domènech i Montaner.
  • 1909-1911 - Entre la plaza del Ángel y la calle Sant Pere Més Baix, a cargo de Josep Puig i Cadafalch.
  • 1911-1913 - Entre Sant Pere Més Baix y la Plaza Urquinaona, a cargo de Ferran Romeu.
1908-1909

Su construcción supuso abrir una brecha de 80 metros de ancho y unos 900 de largo, hasta entonces llena de edificios. Esta reforma comportó la destrucción de 2199 casas y muchos palacios medievales, afectando a unas diez mil personas.  Se perdieron lugares como el palacio del marqués de Monistrol, el palacio del marqués de Sentmenat (del cual se salvó una vidriera que se hizo servir en la restauración de la Casa de los canónigos) o los conventos de San Sebastián y el de San Juan de Jerusalén que guardaba la tumba de Pau Claris; de ahí que el tramo más alto esté dedicado a su memoria.

Algunos, sin embargo, se salvaron al ser trasladados a otro lugar, este es el caso de la Casa Padellás del siglo XV-XVI, ubicada originalmente en la calle Mercaders que fue trasladada en 1921 a la Plaza del Rey donde actualmente aloja el Museo de Historia de Catalunya. 
Otro ejemplo de edificio rescatado fue la fachada barroca de la iglesia de Santa Marta, obra de 1737-1747, proyectada por Miquel Bover y esculpida por Carles Grau. Esta estaba situada en la riera de Sant Joan y Lluís Doménech i Montaner la desmontó y reubicó en uno de los pabellones del Hospital de la Santa Cruz y San Pablo, que estaba construyendo en 1911. 

1910-1912

1912 - Obras para el metro.

Por otro lado, el derribo también tuvo efectos positivos ya que hizo visible y valorable el patrimonio arquitectónico de las murallas romanas y de los edificios góticos que rodean la plaza del Rey y llegan hasta la Catedral, y la amplitud posterior de la plaza de la Catedral y Santa Catalina debida a la destrucción por los bombardeos sufridos durante la Guerra Civil. No si encima deberemos darles las gracias por "allanarnos" el terreno...

1918

Otra ventaja aprovechada fue la construcción soterrada de los túneles para hacer pasar el metro, iniciativa impulsada por el arquitecto municipal Pere Falqués, que tendría sus frutos cuando fue inaugurado en 1926.

sábado, 14 de junio de 2014

PALAU DE LA MÚSICA - 1905-1930

El Palau de la Música Catalana fue construido entre 1905 y 1908 por el arquitecto Lluís Domènech i Montaner, uno de los máximos representantes de la arquitectura modernista catalana, para que fuese la sede del Orfeó Català. 

El proyecto fue financiado con fondos por suscripción popular efectuada por un grupo de industriales y financieros catalanes amantes de la música; precisamente la misma asociación que, sesenta años antes, ya había financiado el teatro de ópera y ballet del Gran Teatro del Liceo.

(A la izquierda, comienzo de las obras en 1905)

El Palacio de la Música Catalana (o, en catalán, Palau de la Música Catalana) es un auditorio de música situado en la calle Sant Pere més Alt, en el barrio de la Ribera de Barcelona. Su construcción se llevó a cabo con soluciones en la estructura muy avanzadas para la época, con la aplicación de grandes muros de cristal y la integración de todas las artes: escultura, mosaicos, vitrales y forja. 

Este edificio es una perla arquitectónica del modernismo catalán y la única sala de conciertos modernista declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO -el 4 de diciembre de 1997-. 

En la actualidad, "El Palau", es un punto de encuentro ineludible de la vida cultural y social de Barcelona y Cataluña. Además constituye un patrimonio simbólico y sentimental de un pueblo que se identifica con su historia.

La Sala de Conciertos -una de las más singulares del mundo- es desde hace más de cien años el escenario privilegiado de la vida concertística, nacional e internacional, de esta ciudad. Ha acogido estrenos mundiales y es un referente de la música sinfónica y coral del país. Presidida por el órgano sobre el escenario y con un lucernario central, que representa el sol, la sala disfruta de luz natural. Esta sala es algo mística y se encuentra repleta de figuras como las musas que rodean el escenario, las valquirias de Wagner que surgen del techo, un busto de Anselm Clavé a un lado y uno de Beethoven al otro, y cientos de elementos de la naturaleza, como flores, palmeras, frutos, jarrones y vitrinas llenas de joyas.

1907

9 de febrero de 1908 - Concierto inaugural.

1920

1930 - Sala de conciertos.

Aparte de la gran Sala de Conciertos, el Palau dispone de dos salas más donde se desarrolla la vida concertística de la institución. Por un lado el Petit Palau, un auditorio moderno inaugurado el 18 de febrero de 2004, ideal para conciertos de cámara o pequeño formato, con unas condiciones acústicas excelentes y equipos audiovisuales de alta tecnología. 

1930 - Entrada a la sala de ensayo del Orfeó Catalá. 

El otro espacio es la pequeña joya del Palau de la Música, la Sala de Ensayo del Orfeó Català. Un espacio íntimo y acogedor donde tienen lugar conciertos de pequeño formato, conferencias, presentaciones, y donde ensayan los coros del Orfeó Català. Aquí se encuentra la primera piedra que se colocó en 1905 durante la construcción del Palau. Con un arco semicircular de butacas, que se corresponde con la media luna del escenario de la Sala de Conciertos que se encuentra justo encima, está caracterizada por unas grandes columnas, vitrales y decoración de la época.

El último espacio representativo del Palau es la emblemática Sala Lluís Millet, un gran salón −sala de descanso y encuentro− dedicado al maestro Millet, fundador del Orfeó Català. La sala, de una altura de dos pisos, la cierran grandes vitrales adornados con motivos florales, de un efecto extraordinario. Y más excepcional aún es el balcón que se ve a través de estos vitrales, con una doble columnata de coloración y ornamentación características. 

También es un escenario privilegiado el Foyer del Palau, que admite un buen aforo, tanto cuando hay audiciones como cuando se utiliza de restaurante-cafetería independiente. Los amplios arcos de ladrillos combinados con cerámica vidriada de color verde y flores que, junto con las cerámicas rosáceas y amarillas, confieren a este espacio una tonalidad singular.

Las visitas guiadas que ofrece el Palau de la Música Catalana son una cita ineludible cuando se visita Barcelona.

Nota - En una futura entrada mostraré el Palau de la Música actual y a todo color, así se podrá valorar la magnitud e importancia arquitectónica de "El Palau". Hasta puede que inserte alguna foto de los festivales de danza y de final de curso que los alumnos del "Lycée Français de Barcelone" celebrábamos  allí. 

sábado, 19 de abril de 2014

EL MERCAT DEL BORN


En 1873 el Ayuntamiento aprobó el proyecto para la construcción del Mercat Central de Barcelona redactado por Josep Fontseré y el año siguiente se iniciaron las obras. El edificio quedó terminado en 1876. 

Desde esa fecha y hasta 1918 fue el mercado central de la ciudad, en 1920 quedó relegado a la clase de 'mercado de barrio', ya que se habían abierto otros mercados en distintos barrios de Barcelona. 
Después, y gracias a sus grandes dimensiones, se convirtió en el mercado mayorista de frutas y verduras hasta que, en 1971, se inauguró Mercabarna en la Zona Franca. 

Durante los años 80, tras una leve restauración, el espacio se habilitó para la realización de exposiciones, pero durante casi toda la década siguiente, sin embargo, permaneció cerrado en espera de una decisión sobre su futuro uso.

1888

1910

1918

1925

1934

1942

1963

En febrero del 2002, mientras se realizaban unas obras para instalar en él el edificio la Biblioteca Provincial de Barcelona, aparecieron restos arqueológicos de época medieval, en un estado de conservación excelente, que corresponden a la evolución urbanística del Barrio de la Ribera desde el siglo XIV hasta que fue destruido en el año 1714 después de la Guerra de Sucesión Española. 
El Mercado pasó entonces a ser un centro cultural y esos restos recuperados para la ciudad.

El Mercat del Born es un ejemplo de la arquitectura del hierro muy presente en todos los mercados de la época, un movimiento enclavado dentro de la corriente artística modernista que tuvo una gran importancia en Cataluña. 

Su estructura, de notable elaboración, es un recinto de planta rectangular, con paramentos verticales de obra vista. Destaca por su complejidad la cubierta, de teja plana vidriada, que descansa sobre una estructura de cerchas de hierro atirantadas y pilares de fundición. La volumetría del edificio refleja la organización espacial del interior, constituida por dos grandes naves que atraviesan la edificación en las dos direcciones principales, acompañadas de cuatro naves menores subsidiarias, que le dan al recinto su forma rectangular.

En 2006, el gobierno de la Generalitat declaró el edificio como bien cultural de interés nacional.