.

.
Mostrando entradas con la etiqueta La Barceloneta. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta La Barceloneta. Mostrar todas las entradas

viernes, 25 de julio de 2014

LA BARCELONA DE 1885

Tan solo 130 años nos separan de estas fotos que, ni en foto o al natural, debieron ver mis abuelos. Mi bisabuelo de Tarragona -si vino a Barcelona-, puede...; el resto, ni por asomo. 

Cuando mi padre, después de la guerra civil en la que fue reclutado como la denominada "quinta del biberón", vino a estudiar a "la capital", esa Barcelona había desaparecido completamente. Por aquel entonces, mi madre solo tenía unos 10 años y demasiados malos recuerdos de una infancia machacada por una maldita guerra. ¡Que horrorosos tiempos aquellos!... 

Pero 55 años antes de tan tristes recuerdos, Barcelona era así:

Montjuic y El Morrot

Baluard del Rei

Entrada a la muralla.

La Barceloneta

Y dentro de las murallas:

La Plaza Catalunya

La calle Comerç. ¿Con la salida de una especie de "diligencias" a la catalana?...

Pero 11 años antes y "ja fent negoci":

1874 - Banco de España en Las Ramblas.

viernes, 25 de abril de 2014

EL BARRAQUISMO BARCELONÉS

El barraquismo de Barcelona, fue un fenómeno, problema urbano o vergüenza que abarcó casi todo el siglo XX, creando una ciudad, vamos a llamarla 'informal' junto a la ciudad perfectamente planificada de los núcleos antiguos, el Eixample, los polígonos y otras formas de crecimiento periférico. 

Esta ciudad 'informal' se extendió por la montaña de Montjuïc y el frente marítimo, y ocupó tanto las colinas como algunos espacios intersticiales de la periferia del Eixample como la parte alta de la Diagonal, la avenida Sarriá, el término de la avenida de Roma o del Hospital de Sant Pau, además de El Carmelo o la Perona. (Foto de arriba, vista desde las barracas de Montjuic en los años 30).

El problema del barraquismo nace en los primeros 20 años del Siglo XX cuando la Barcelona industrial atrae a cantidades masivas de trabajadores. La escasa atención al problema de la vivienda, la falta de recursos públicos, la exigua industrialización del sector de la construcción y la congelación de rentas, que provocó un menor interés de los propietarios por alquilar las viviendas, agravaron la falta de vivienda popular.
Ello provocó un aumento de los realquilados y el crecimiento de los barrios de barracas, que se triplicaron entre 1914 y 1922, y pasaron de unas 1.200 a 3.600.

1926 - Barracas en la Av. de Roma frente a la cárcel Modelo.

1928 - Barraca en Montjuic.

1940 - Montjuic. Suministro de agua.

Las autoridades municipales sólo actuaban cuando había que erradicar ciertos núcleos, como ocurrió con las barracas que rodeaban el recinto de la Exposición Internacional de 1929; pero el problema era estructural, y el barraquismo se reproducía de inmediato en otras zonas de la ciudad. 
Cuando la Exposición universal abrió sus puertas, ya había cerca de 6.000 barracas en Barcelona, pese a que habían sacado adelante el proyecto de las 'Casas Baratas', una especie de chavolismo vertical, para erradicar las edificaciones ilegales que se hallaban dentro del recinto ferial.
Lo mismo sucedió con la celebración del Congreso Eucarístico de 1952, cuando se eliminaron las barracas de la Diagonal y prácticamente en un mes se construyó Can Clos en Montjuïc, para que esas construcciones no afeasen la visión de la idílica España de  Franco.

En esos años de posguerra y de la nueva España de Franco, los núcleos barraquistas fueron a peor. La miseria y la represión expulsaron del mundo rural a miles de personas que buscaron la supervivencia en Barcelona. El rápido aumento de población supuso el auge de las tradicionales formas de infravivienda, crecieron los núcleos de barracas ya existentes y aparecieron otros nuevos, como los de El Carmel y La Perona. Un paisaje urbano que las autoridades del régimen intentaban ocultar, pero a pesar de la represión política se empezaron a escuchar voces críticas desde algunos colectivos profesionales y sectores de la Iglesia católica. (A la derecha foto de El Carmel en 1960).

En la Semana del Suburbio, organizada por la Iglesia en 1957, se calculó que en Barcelona había 10.352 barracas. 
A principios de la década de los sesenta ya eran cerca de 20.000.

1960 - Barraquismo en Montjuic ya ocupa casi toda la montaña.

1970 - Las barracas del Somorrostro van desapareciendo.

1974 - Barracas en la calle Castillejos, cercana al Hospital de Sant Pau que aparece arriba a la derecha.

En la segunda mitad de los años 70, al final de la etapa de construcción de los grandes polígonos de viviendas, el barraquismo se redujo a 1.460 barracas, según el censo del Patronato Municipal de la Vivienda en 1974. 
La mayoría de esas barracas estaban enclavadas en El Carmel, un barrio con  unos habitantes que no estaban dispuestos a ser trasladados, y en el Camp de la Bota.

El último gran realojamiento, efectuado en el barrio de La Mina, se produjo pasada la mitad de los setenta. En este nuevo polígono, construido por el Patronato de la Vivienda dentro del término de Sant Adrià, se reasentó a buena parte de los habitantes de El Camp de la Bota y de otros núcleos barraquistas como el de Sant Pau. Fue una concentración forzada de personas de procedencia diversa que compartían una gran precariedad y dependencia de ayudas sociales que junto con la crisis económica de aquellos años los arrojaba a un paro masivo.

En diciembre de 1990 Pasqual Maragall, entonces alcalde de Barcelona, dirigió  la demolición de la que constaba oficialmente como última barraca de la ciudad, precisamente situada en El Carmel. Atrás quedó más de un siglo de barriadas insalubres, desatendidas, aglutinadoras de construcciones destartaladas y efímeras, además de ilegales, a merced del viento o del mar.

Su total erradicación durante los años anteriores a la Barcelona olímpica no ha dejado rastro de ellas en el territorio -tan solo una placa en el Somorrostro-; pero su historia, que pervive en la memoria de muchos de los antiguos barraquistas, sigue estando llena de luces y sombras, sobre todo de sombras. 
Sombras de una, ahora, gran y moderna ciudad que muchos quieren olvidar pero que también forma parte de nuestra historia.

jueves, 17 de abril de 2014

BARCELONA 1848-1886

Esta foto puede ser la más antigua que se guarde de Barcelona, corresponde a la Casa Xifré en el Paseo de Colón y está tomada en 1848.

Por aquellos años, Barcelona contaba con a penas 200.000 habitantes que se asfixiaban dentro de sus insalubres murallas. Pese a eso, en 1857 ya vivían 234.798 personas y justo entrar el Siglo XX, 544.137 barceloneses seguían encerrados en esas murallas que les impedían desarrollarse económicamente, crecer y, sobre todo, respirar. 

Estas son algunas fotos de la Barcelona más antigua inmortalizada por las cámaras de los primeros foto-periodistas.

1857 - Portal del Mar

1860 - Playa de La Barceloneta con Montjuic al fondo.

1863 - Estación del tren a Sarrià en Plaza Catalunya

1865 - Casa Gibert. 
Primera casa construída en 1861 fuera de las murallas de la ciudad, en la futura Plaza Catalunya.

1874 - Teatro Principal en Las Ramblas.

1874 - Portal del Mar, actualmente Passeig Borbón

1884 - Plaza del duque de Medinaceli

1886 - Plaza Catalunya, a la izquierda la Casa Gibert.

viernes, 7 de marzo de 2014

LA ISLA DE MAIANS

La pequeña 'ISLA DE MAIANS',  constituida principalmente por arena, estaba situada a un centenar de metros de la costa de Barcelona. 

Esta isla anexionada a la ciudad es una de las anécdotas más curiosas de Barcelona y, gracias al escritor Quim Monzó, más conocidas al menos por el nombre que dio a uno de sus libros: "La isla de Maians", un pequeño banco de arena que estaba situado delante de la costa de la Barcelona medieval donde ahora se encuentra, más o menos, la estación de Francia. 

La construcción del primer espigón de un primitivo puerto, en el siglo XV, obra iniciada el 20 de Septiembre de 1477,  bajo el reinado del rey Juan II de Aragón, permitió que empezara a acumularse tierra y sedimentos alrededor de la isla.

Las posteriores construcciones y ampliaciones del puerto durante los siglos siguientes fueron facilitando la sedimentación hasta que en el siglo XVIII, después del derribo de medio barrio de la Ribera para construir la ciudadela militar borbónica, se proyectó por primera vez la construcción del barrio de la Barceloneta, eso se pensó después de la derrota de 1714 como medida para recolocar a los 3000 afectados; pero no fue hasta ya entrada la segunda mitad del siglo XVIII cuando el barrio de la Barceloneta se convirtió en una realidad. 
Entonces, se dio prioridad a aquellos que tenían un trabajo relacionado con el mar para poblar el barrio y aquella primera idea de recolocación de los expulsados de sus casas, cuya mayoría que ya había sido reubicada, quedó en el olvido y la Barceloneta se convirtió en un barrio de pescadores.

1927 - La Barceloneta asentada entre la Isla de Maians y el puerto.

2012

La absorción de Maians supuso el nacimiento del barrio de La Barceloneta. El dique del Este, cimentado sobre la antigua isla, retuvo las arenas transportadas por el ciclo marítimo y el material depositado por el río Besós, por lo que el barrio de la Barceloneta debe su existencia a los terrenos ganados, sin querer, al mar.

RECUERDOS DE LA BARCELONETA DEL SIGLO PASADO

EL PUEBLO TRABAJADOR

1912 - Los pescadores y sus familias limpiando pescado.

1916 - Puestos de venta de mejillones, tras hacer la colada.

1925 - Día de mercado.

LOS ILUSTRES BAÑISTAS Y VISITANTES

1905 - Los baños Sant Miquel, muy exclusivos y lógicamente solo masculinos.

1907 - Las mujeres tenían prohibido bañarse y se tenían que limitar a disfrutar de la brisa marina.

1918 - Las casetas de principio de siglo. ¡Y, por fín, llegó el permiso! 
(Esta foto debió causar sensación y, cabe imaginar, muchas críticas)

Nota: Mapa superior extraído de "Barcelofilia".

martes, 25 de febrero de 2014

AQUELLOS CHIRINGUITOS...

En barrio de La Barceloneta siempre ha estado unido a las playas, al ocio, al sabor a mar y, como no, a sus famosos restaurantes o 'chiringuitos'.

A partir de 1910, gracias a los baños que comenzaron a surgir, la restauración  empezó a adquirir importancia. Los pequeños restaurantes del antiguo Paseo Nacional y del interior de la Barceloneta, estaban básicamente dedicados a los trabajadores del puerto y de las industrias, pero pronto se hicieron populares entre los barceloneses, que acudían de forma masiva todos los fines de semana.

En la playa se instalaron numerosos merenderos que nacieron de la mano de algunos hombres de mar que ofrecían cocina de pescador con pescado fresco acabado de llegar a la playa, y que con los años sobrevivieron reconvertidos y denominados los 'Chiringuitos de la Barceloneta' hasta su desaparición a finales de los años noventa. 


Los establecimientos más tradicionales siguieron vinculados al barrio instalándose en nuevas ubicaciones principalmente en el Paseo Joan de Borbón junto con otros de nueva creación, pero los sencillos y típicos chiringuitos, con sus mesas clavadas sobre la arena de la playa y sus manteles mecidos por la brisa marina, habían desaparecido.

1940

1947

1961-1963

1965

1980

1988

sábado, 8 de febrero de 2014

LOS BAÑOS DE LA BARCELONETA


Los Baños de San Sebastian fueron inaugurados en 1900 en plena Barceloneta, el denominado "Balneari Sant Sebastià" era poco más que cuatro casetas y cuatro sombrillas.

En en 1924 se procedió a ampliar y remodelar el recinto incluyendo restaurante, bar, mirador y casino, lo que le convirtió en el balneario más emblemático de la ciudad y en los primeros baños de Barcelona en aceptar personas de ambos sexos en el mismo recinto -sin separación de cuerdas o vallas, como sucedía hasta entonces-, hecho que creó un terrible escándalo entre la sociedad más moralista de la época.

El nuevo y emblemático recinto fue diseñado por el arquitecto modernista Antoni Millàs, creador también del Casino del mismo nombre, y gozó de gran popularidad como ejemplo de la Barcelona moderna plenamente integrada en el siglo XX; una Barcelona y unas costumbres que poco después caerían en el olvido con la llegada del golpe de estado, de la terrible Guerra Civil y los duros años de la postguerra.

Tras la inauguración de los famosos Baños San Sebastian fueron numerosos los establecimientos de baño que se fueron abriendo en las playas de Barcelona durante la segunda mitad del siglo XX, eso nos hace pensar en una demanda creciente de instalaciones de este tipo y la locura desatada entre los barceloneses por los baños de mar. 

Con los años, algunos de estos establecimientos desaparecieron, pero otros se mantuvieron abiertos hasta bien entrado el siglo XX. Entre los más conocidos, todos situados en las playas de la Barceloneta, cabe señalar los baños de la Senyora Tona o de Salé, el Astillero, Sant Miquel (originariamente ubicado en Can Tunis), la Deliciosa, Junta de Damas, Neptuno, la Sirena o el Tritón. También en la Barceloneta, los baños San Sebastián fueron los primeros -y no sin escándalo- en instaurar una zona de baños en la playa que permitía la coexistencia de hombres y mujeres.

En el año 1912, en la zona de levante, cerca del barrio del Bogatell, se inauguraron los baños de la Mar Bella, que permanecieron abiertos hasta los años cuarenta, cuando fueron destruidos por un temporal. Entonces era considerado el lugar de playa más limpio de Barcelona. En la Marina, en las playas de Can Tunis fueron también reconocidos los baños España, Cibeles, y muy especialmente los baños Zoraya, llamados popularmente "el balneario".

De todos esos baños, en la actualidad no queda ni uno solo de ellos. 

1900

1910

1920

1923

1925

1925 - Terraza mirador de los Baños San Sebastian

1930

1945

1965 - Piscina Baños San Sebastian