Me he vuelto loca buscando fotos de mi antiguo colegio, "Le Lycée Français de Barcelone", y de su palacete situado en la calle Provenza-Bailén. Allí ingresé en "Le Jardin A" y salí en 4º de Bachillerato español -4 horribles años soportando al terrible y terrorífico Sr. Rivera (creador de "Aula")- cuando, rozando los años 70, los tres centros fueron unidos y trasladados a Pedralbes.
Gracias a Miquel y a "Barcelofília", además de obtener las ansiadas fotos, he podido saber que "mi cole" o "mon lycée" fue construido por el arquitecto modernista Emili Sala i Cortés en 1898 y fue propiedad del Marqués de Soto Hermoso -Jacobo García de San Pedro- quien encargó su construcción con un estilo muy afrancesado. El palacete constaba de una planta rectangular compuesta por tres cuerpos -el central más bajo y los dos laterales coronados por sendas torres y un amplio y frondoso jardín. Lo recuerdo perfectamente y también recuerdo su amplia escalinata central y el promontorio del jardín, a la entrada de los parvularios, que tantas batas bordadas con mi nombre y el escudo del colegio -tres aros con las siglas LFB en cada uno de ellos, ¿o eso era solo en los equipos de gimnasia?...- me costaron. Bueno, le costaron a mis padres.
¡Ay, que tiempos de Monsieur Châteaux, Monsieur Dravet y los amenazantes "Conseils de discipline"!...
1920
1931
El palacete pasó a ser propiedad, en 1931, del Ministerio de Asuntos Exteriores de Francia quien creó el "Institut Français".
Al inicio del curso 1946-1947, este colegio adoptó el nombre de "Lycée Français Collège International", y las clases de impartían de forma simultánea en sus centros de Provenza y las antiguas instalaciones que habían alojado a la Escuela Alemana (Deutsche Shule) en las calles Moyá y Munner. La utilización de estos dos nuevos edificios fue el resultado, tras la segunda Guerra Mundial, de la disolución de la Asociación de Enseñanza Alemana y el traspaso de todos sus bienes a "l'Association d'Enseignement International".
Como el alumnado iba aumentando rápidamente, en la parte lateral derecha del patio se construyó un nuevo edificio que llegaba hasta la consejería de la calle Bailén; si no recuerdo mal constaba de cuatro plantas con escaleras exteriores uno e interiores otro, para dar cabida a los estudiantes de bachillerato, al que llamábamos, "El espacio Rivera", que precisamente era el que lindaba con la calle Bailén.
1960 - A la derecha se ve la construcción de las aulas de 6ème y 7ème
y el "espacio Rivera". A la izquierda, en la parte baja, los dos parvularios "Jardin A" y "Jardin B"
Leo también que durante los bombardeos fascistas del 17 de Febrero de 1937, el colegio fue bombardeado y murió un alumno. Algo que desconocía. Luego cerró.
En 1944, el "Institut Français", al año siguiente "Lycée Français Collège International" y ahora "Liceo Francés", reemprendió sus labores de docencia y, aunque al franquismo no le gustaba demasiado el tipo liberal de enseñanza de este centro, se tuvo que jorobar y muchos aprendimos a pensar por nosotros mismos.
Dicen que a él asistíamos los hijos de residentes franceses -lógico y cierto- y los hijos de los antifranquistas y catalanistas. Lo lamento, no era así.
La mayoría de los niños españoles que íbamos a ese centro era porque nuestros padres, de clase media y media alta, optaron por dar una buena educación a sus hijos lejos de curas, monjas, FEN y cánticos franquistas; aunque fuesen de derechas, que lo eran.
Dentro de el "Lycée Français" -uno de los pocos colegios mixtos que habían en aquellos años- no estabas en España, estabas en Francia -hasta en el patio hablabas francés- y la enseñanza que se impartía estaba muy por encima de la media de los colegios españoles. Lo comprobé cuando lo abandoné. Esa era la única verdad, nada de catalanismos ni antifranquismos. Al menos ese es mi recuerdo y mi visión de aquel entonces y el por qué de la elección de mis padres.
Dentro de el "Lycée Français" -uno de los pocos colegios mixtos que habían en aquellos años- no estabas en España, estabas en Francia -hasta en el patio hablabas francés- y la enseñanza que se impartía estaba muy por encima de la media de los colegios españoles. Lo comprobé cuando lo abandoné. Esa era la única verdad, nada de catalanismos ni antifranquismos. Al menos ese es mi recuerdo y mi visión de aquel entonces y el por qué de la elección de mis padres.
1941
1953 - La Libreria Jaimes en la Diagonal, donde teníamos la obligación de comprar todos los libros, libretas y resto de material escolar.
Triste recuerdo:
A finales de noviembre de 1962, el vestíbulo de este palacete se convirtió en la capilla ardiente de las tres jóvenes alumnas que murieron en un accidente de autocar cuando regresaban de una excursión o celebración deportiva. Me viene a la cabeza el nombre de Ester Rinos. No recuerdo si dos de las fallecidas eran hermanas, pero si recuerdo a una niña que, tras el accidente, asistía a clase en silla de ruedas y era hermana de una de las fallecidas.
Al año siguiente, ni mi hermano ni yo fuimos a ninguna excursión. Otros también hicieron lo mismo.
A finales de noviembre de 1962, el vestíbulo de este palacete se convirtió en la capilla ardiente de las tres jóvenes alumnas que murieron en un accidente de autocar cuando regresaban de una excursión o celebración deportiva. Me viene a la cabeza el nombre de Ester Rinos. No recuerdo si dos de las fallecidas eran hermanas, pero si recuerdo a una niña que, tras el accidente, asistía a clase en silla de ruedas y era hermana de una de las fallecidas.
Al año siguiente, ni mi hermano ni yo fuimos a ninguna excursión. Otros también hicieron lo mismo.
El "Lycée Français de Barcelone" en la actualidad. Mas grande que cualquier facultad.




















































