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miércoles, 20 de agosto de 2014

PALAU DE PEDRALBES

El Palacio de Pedralbes tiene su origen en las antiguas masías de Can Feliu, del siglo XVII, y Torre Baldiró, adquiridas por el padre, y la de Can Cuyàs de mayor extensión y relevancia. Esta última finca fue adquirida en 1862 por el futuro conde Eusebi Güell y juntas formaron la finca Güell de 30.000 m2 de extensión. 

(Foto de la izquierda de 1930, parte posterior del Palau.)

Eusebi Güell encargó la reforma de la torre Can Cuyàs al arquitecto Joan Martorell, que construyó un palacete de aire caribeño con una capilla neogótica y rodeado por unos magníficos jardines. 

Años más tarde, Güell encargó a Antoni Gaudí reformar la casa y construir un muro de cerca, los pabellones de la portería y rediseñar los jardines de la finca, en los que construyó dos fuentes y una pérgola. De la contribución gaudiniana  subsiste la Fuente de Hércules, restaurada en 1983, con un busto del héroe mitológico griego asentado sobre una pila con el escudo de Catalunya y un caño con forma de dragón chino. 


El palacio está formado por un cuerpo central de cuatro plantas, con una capilla en la parte posterior, y dos alas laterales de tres plantas que se abren en curva a la fachada principal. La fachada exterior es de estilo novecentista  con porches y aberturas de arco de medio punto con medallones intercalados y jarrones coronando la construcción. 


En 1918, Eusebi Güell donó la casa y parte de los jardines a la Corona, en agradecimiento por su nombramiento nobiliario como conde; entonces se acometió una nueva remodelación para convertirla en Palacio Real (1919-1924), esta última remodelación fue llevada a cabo por los arquitectos Eusebi Bona y Francesc Nebot.

1960

Los jardines fueron de nuevo rediseñados por Nicolau Rubió i Tudurí, a partir de un proyecto que integraba lo diseñado anteriormente por Gaudí, en un trazado geométrico decorativo, gran parte de los árboles ya existentes, con un estanque y diversos elementos decorativos como la fuente de Gaudí, diferentes bancos, tres fuentes luminosas obra de Carles Buïgas y diversas estatuas. También se colocaron en el muro de entrada cuatro figuras femeninas procedentes del descarte de la estatuaria pública colocada en 1929 en la Plaza Calalunya, obras de Josep Llimona, Enric Casanovas, Eusebi Arnau y Angel Tarrach.

Fachada principal

Uno de los laterales de la entrada principal.

Primera fuente a la entrada por la Diagonal.

En 1924, el Palacio de Pedralbes se convirtió oficialmente en Palacio Real y en patrimonio de la Corona. 
Al proclamarse la República, el palacio pasó a ser propiedad del Ayuntamiento de Barcelona, que decidió instalar el Museo de Artes Decorativas, inaugurado en 1932. Durante la dictadura franquista volvió a ser residencia del jefe del estado y actualmente el palacio es propiedad de la Generalitat de Catalunya.

En la actualidad, la residencia de la familia Real en Barcelona es el Palacete Albéniz, ubicado en Montjuïc.

lunes, 18 de agosto de 2014

GRÀCIA, CALLES ENGALANADAS -II-

Estas corresponden a la década de los 50, durante su reciente centenario:


1950 - Calle Montmany.

1950 - Calle María.

1953 - Calle Ciudad Real.

1953 - Calle Martinez de la Rosa.

1955 - Calle Ramón y Cajal.

1956 - Calle Progreso

1956 - Calle Verdi.

1957 - Calle Martinez de la Rosa. 

domingo, 17 de agosto de 2014

GRÀCIA, CALLES ENGALANADAS -I-

La Fiesta Mayor de Gràcia se considera la máxima expresión de la identidad del barrio y está compuesta por todo un conjunto de celebraciones que combinan la participación ciudadana y las muestras de cultura popular y tradicional; de estas actividades la más destacada y la que más visitantes atrae es la de engalanar sus calles con productos reciclados que demuestran y muestran la gran creatividad y trabajo de todos sus vecinos implicados.

Las asociaciones de vecinos, distribuidas por zonas, organizan una parte de la fiesta, cada una en su calle o plaza, y el resultado es casi una semana de actividades en todos los rincones de la villa.

Año tras año, la Fundación Festa Major de Gràcia reúne las entidades de las calles y plazas que se engalanan y participan en la fiesta organizando bailes, conciertos, talleres y comidas populares. Este año la calle ganadora ha sido la calle Verdi, con la temática Amazonia. 

2014 - Calle Verdi.

Engalanadas durante los años 30:

1930 - Calle Ramón y Cajal.

1932 - Calle Sant Lluis

1933 - Calle Martinez de la Rosa

1934 - Calle Berga

1935 - Calle Ramón y Cajal

miércoles, 13 de agosto de 2014

L'HOME DELS COLOMS

No sé como pero ayer vino a mi memoria el "Home dels coloms", un entrañable y pequeño viejecito al que creo haber visto en alguna plaza de Barcelona arrastrando su carrito de palomas. Dicen que se movía principalmente por El Clot, pero yo creo recordar haberle visto en la Plaza Catalunya o la Sagrada Familia. 

Esta es su historia, publicada en "Rutas de Barcelona.com":

"Pere, Pedro Sampablo, era un personaje querido en todo el barrio de El Clot y en toda la ciudad y su nombre forma parte de una amplia lista de personajes famosos de esta ciudad.

Pedro, nacido en Zamora en 1881, fue abandonado en un hospicio y cuando tuvo edad y oportunidad se fugó. Trabajó de repartidor de diarios, en una imprenta, de portero, en unas cuadras y de todo lo que le salía para poder comer. Tras eso se trasladó a Madrid donde trabajó en el mundo de los toros y intento alistarse en el ejército pero fue rechazado por ser corto de talla. Allí se casó a los 25 años, el mismo día que Alfonso XIII, y tuvo 6 hijos.

En 1915, de viaje al norte para comprar una partida de ganado, fue robado y apalizado, apareciendo en una playa de Gijon, donde por miedo y vergüenza decidió embarcarse hacia Cuba, dándolo todos por muerto. 

En Cuba trabajó peón, de allí paso a México donde trabajó de camarero y de allí a Brasil donde trabajó en el ferrocarril. En 1926 volvió a España para reencontrarse con su familia, pero no la localizó. Fue entonces cuando decidió venir a Barcelona donde trabajó como peón, de acomodador y, finalmente, como operario en la fábrica Cross. 

Apesadumbrado por no haber encontrado a su familia, se encerró en si mismo y se aficionó a las palomas, a las que ponía el nombre de sus hijos.
Su afición a las palomas fue creciendo y se le podía ver por toda la ciudad tirando de un carrito y llamándolas al grito 'Hop Hop Hop' mientras golpeaba con un bastón en suelo.

Años más tarde, conocido ya en toda la ciudad como el “home del coloms”, fue invitado a la TV y fue en aquel momento cuando su mujer lo vió y supo de su existencia, pero esta ya se había vuelto a casar.

Pocos años después Pedro falleció en soledad, después de una vida de infortunios y trabajo, rodeado de sus palomas y evidentemente sin saber que, poco más tarde, la ciudad donde vivió sus ultimos años le rendiría un merecido homenaje convirtiéndolo en uno de los Gegants de la Sagrada Familia".

lunes, 11 de agosto de 2014

LA FESTA MAJOR DE GRACIA


Estamos a tres días del pregón con el que arranca la popular "Festa Major de Gracia" -15 al 22 de agosto- con sus calles engalanadas y sus múltiples actos festivos y cívicos.

La Fiesta Mayor de Gracia es una fiesta relativamente joven como lo es la propia población de Gracia. 

La Vila de Gràcia, un antiguo y pequeño núcleo de población campesina, en el siglo XIX experimentó un crecimiento extraordinario como villa de campesinos, obreros y pequeños comerciantes. Valga como dato que, en 1828, Gràcia tenía un censo de 3.062 habitantes y tan solo 50 años más tarde alcanzaba la cifra de 61.935 personas censadas en dicha villa.

En esos años, su crecimiento y ampliación del panorama económico, hasta entonces casi estrictamente agrícola, hizo que se cambiase de patrón y se pasase del 15 de mayo -San Isidro- a una celebración festiva en torno al 15 de Agosto. Ahí dió comienzo la Festa Major de Gràcia.

En este sentido, los historiadores no se han puesto de acuerdo si este nuevo patrocinio es el de la Virgen de Agosto, o un día más tarde, el 16 de agosto, San Roque.
A menudo se da como dato más antigua de la Fiesta, una nota aparecida en el diario de Barcelona el 19 de agosto del 1827, aunque existe una referencia más antigua de celebración proporcionada por Francesc Curet. Este historiador argumenta que como consecuencia del traslado forzoso por la destrucción del convento de Franciscanos del barrio de Jesús: "... el año 1817 se celebró en Can Trilla, el encuentro que por la Virgen de agosto se hacía al ex convento de Jesús".

Sea como fuere, la Festividad se consolida a mediados del siglo XIX y se fue definiendo en un sentido más cívico festivo que religioso, bajo el impulso de las numerosas entidades obreras y recreativas, como Ateneos o Sociedades de Baile, hasta convertirse en lo que es hoy: una fiesta popular en la que participa todo el barrio de Gràcia y resto de turistas y barceloneses, y de la que en 1950 se celebró su centenario.


Nota: Hoy he decidido ilustar el post con algunos carteles antiguos, pero estoy preparando otra entrada con las antiguas calles engalanadas, que siguen siendo su mayor reclamo y atractivo.

viernes, 8 de agosto de 2014

EL LONDON BAR Y EL PASTIS

Si el otro día hablaba del Marsella como fiel representante de la antigua bohemia barcelonesa, existen otros dos locales que se enclaban dentro del mismo movimiento: El "London Bar" y "El Pastis".

El London Bar, situado en la calle Nou de la Rambla, 34 de Barcelona, inaugurado en 1910,  fue desde esa fecha lugar de peregrinaje de artistas como Dalí, Picasso o el bailarín Antonio Gades. Sus fundadores fueron los componentes del Circo Raluy y en su recuerdo sigue, a día de hoy, colgando de unos de sus techos, un trapecio perteneciente a ese antiguo circo.

Actualmente el London Bar está principalmente frecuentado por turistas, gracias a su ubicación estratégica: a 50 metros de Las Ramblas  y a un paso del Palacio Güell.

Su decoración modernista se ha mantenido intacta y eso le otorga un carácter propio y distinto a la mayoría de bares que se encuentran en la ciudad. También conserva su prestigio gracias a su programación musical, con conciertos en directo de blues, jazz y rock. Aunque este bar esté normalmente visitado por turistas, para los barceloneses una visita al London siempre vale la pena.


El Pastis, ubicado en el corazón de las Ramblas -Rambla Santa Mónica, 4- y con más de 60 años de historia, es otra reliquia atemporal, símbolo y vestigio de una época bohemia en que Barcelona no sabía lo que eran los locales de diseño. Desde que en 1947 echase a andar, como recreación de los bares del puerto de Marsella y del Barrio Latino de París, el local ha resistido el paso del tiempo no sin grandes problemas o cierres inesperados pero a los que, hasta el momento, ha logrado hacer frente.

El Pastis conserva también su decoración original: cuadros pintados por el primer dueño, mesas bajas, sillas de madera, taburetes altos, la vieja barra y cientos de fotos, recortes de diarios, postales y recuerdos recorren sus paredes. Cada rincón evoca el París existencialista que conoció Edit Piaf mientras suena su “Non, je ne regrette rien”. La única innovación en estos años ha sido un pequenísimo escenario que acoge desde hace casi 20 años actuaciones en directo cada noche. El género que predomina es, evidentemente, la chanson française, aunque también hay sitio para el Jazz y el tango.


Su bebida estrella, el "Pastís", es un licor típico marsellés, compuesto de aguardiente de anís y regaliz al que se añaden cuatro partes de agua por cada una de "Pastís", esto puede darnos idea de la contundencia del brebaje que da nombre al local.

Concierto de apoyo para evitar la desaparacición de "El Pastis".

martes, 5 de agosto de 2014

BARCELONA 1950


Si suprimimos la ramplona música de fondo y obviamos al "trajeado", este puede ser un buen recuerdo de la Barcelona de 1950.


domingo, 3 de agosto de 2014

BARCELONA INSPIRA

Como el blog se ha descuadrado, ya sabéis de mi manía con que la columna lateral no "cuelgue" en demasía respecto a las entradas, creo que es un buen momento para recuperar la campaña del Ayuntamiento que nos ha dejado carteles tan bonitos como estos. 

Ya que sé que faltan pero no he dado con ellos. Al fin y al cabo no es más que una entrada de reajuste. Yo y mis ridículas manías...

sábado, 2 de agosto de 2014

EL BAR MARSELLA Y LA ABSENTA

Casi en el mismo corazón de la antigua Barcelona -calle Sant Pau, 65-, a pocos metro de La Rambla, existe un local casi bicentenario que ha sido testigo de las innumerables historias que han ido configurando el carácter de esta ciudad.

Todo a su alrededor ha ido cambiando, pero en el interior del Bar Marsella, inaugurado en 1820, el tiempo se detuvo hace muchos años para dar forma a uno de los locales con más personalidad de la ciudad condal, uno de los últimos reductos de la bohemia más decadente, aquella que celebraba la vida y buscaba su yo interno ahogando las penas en una copa de absenta.


En sus ahora desvencijadas mesas de mármol se han sentado personalidades como Ernest Hemingway, que fue corresponsal durante la Guerra Civil española y se dejó llevar por las noches barcelonesas y las copas del Marsella. También fueron asiduos Pablo Picasso, que tenía su taller no muy lejos de allí, en el barrio del Born, y Salvador Dalí, cuya excentricidad casaba a la perfección con la personalidad del local.

Prohibido estacionarse en las mesas, reza un letrero en su interior que pertenece a la época franquista, una forma de prohibir las reuniones clandestinas de más de tres personas; el de prohibido cantar, también, cosa que hacían cuando eran deshalojados; porque se sabía que en el Marsella, frecuentado por intelectuales y artistas de la época, se reunían personas contrarias al régimen para compartir sus críticas e inquietudes contra la dictadura franquista.


El Marsella, como el London-Bar o el Pastís, es uno de los locales más emblemáticos del Raval. Es un orgullo para el barrio, una joya de la arquitectura modernista más sencilla pero con 194 años de historia.
Hace poco más de un año, este bar estuvo a punto de desaparecer pero el Ayuntamiento compró el edificio, lo que ha permitido al Marsella seguir su andadura camino del bicentenario.


La singularidad del Marsella, con su aura bohemia y la buena fama de su absenta, no pasa inadvertida a una clientela principalmente joven y alguno entrado en años añorante de tiempos pasados.

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LA ABSENTA:

La absenta o ajenjo, apodada la Fée Verde ('El hada verde') o también conocida por el Diablo Verde, es una bebida alcohólica de ligero sabor anisado, con un fondo amargo de tintes complejos debido a la contribución de las hierbas que contiene, principalmente "Artemisa absintium". 
Cuando se le añade agua fría y azúcar, la bebida se transforma en la esencia lechosa llamada "louche". 

Esta bebida comenzó siendo un elexir en Suiza, pero fue en Francia  donde se hizo popular debido a la asociación entre los artistas y escritores que tomaban esta bebida en el Paris de finales del siglo XIX hasta que se prohibió su producción en 1915. 

La marca más popular durante el siglo XIX, y hasta su prohibición, fue "Pernod Fils".

viernes, 1 de agosto de 2014

BCN, TANCADA PER VACANCES

He regresado hoy tras cinco días allende de Los Pirineos y me he encontrado con un barrio bajo una especie de deshalojo por amenaza nuclear, donde los escasos comercios han colocado los consabidos letreros de "Tancat fins el 25 d'Agost" o "Tornem el 29 d'Agost". Hasta entonces... ¡A "El Corte Inglés" hasta para comprar un imperdible!

(A la izquierda, entrada por la Diagonal-Pedralbes, año 1950).

Y es que, en Agosto, Barcelona -o los barceloneses- cerramos por vacaciones y salvo la zona centro y las turísticas; las llamadas "residenciales", es decir parte de l'Eixample y la zona alta, se convierten en desiertos de Gobi pavimentados. 
Barcelona está a tope de visitantes pero los barceloneses se han marchado. Yo he vuelto porque soy de la de vacaciones "setiembreras" y adoro esta ciudad "agostil" en la que puedes aparcar "casi" donde quieres y puedes cruzar todo General Mitre parando tan solo en dos o tres semáforos, o la Diagonal -si no estuviese en obras- en el mismo tiempo. Lo malo lo del imperdible...


Pese a ser Agosto, esta cuidad está llena y más viva que nunca, algo lógico de una ciudad que no sé si inspira pero sí enamora en la primera visión que tienes de ella. Si lo haces por aire, la primera foto aérea te cala en lo más hondo, sucede lo mismo -al menos a mi- con la primera visión que tuve de Paris o de otras pocas cuidades europeras. 
Si lo haces por mar, otro tanto de lo mismo; pero cuando impacta de verdad es cuando lo haces por la entrada de Diagonal-Pedralbes (Valencia, Madrid, Tarragona, Lérida); entonces es cuando te das cuenta de la gran cuidad a la que están entrado. No sucede lo mismo cuendo lo haces por el norte, por la carretera de Girona y de La Junquera; pero es que todo no lo podemos tener.


Pues nada, de vuelta a mi adorada ciudad solo me queda dar las gracias a mi amiga ilaliana con la que he pasado estos agradables días en Sanremo de los que solo puedo hacer mención porque, pese a merecerlo,  nada tienen que ver con Barcelona. ¡Mil gracias, Catherina, y te esperamos, como cada año, en Septiembre!