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lunes, 1 de septiembre de 2014

LA TORRE DELS PARDALS


La Torre dels Pardals era una de las masías con más historia del distrito de Horta-Guinardó de Barcelona. Habría que buscar sus orígenes en alguna villa romana ya que, en el siglo XIX, se encontraron vestigios de unas termas muy cercanas a la casa.

Junto con el Mas Guinardó y el Mas de Lligalbé constituía el grupo de masías más antiguas del barrio.

(Foto de la izquierda de 1917).

La Torre dels Pardals era un edificio de fuertes muros con una torre alta en un lado que le conferían casi el carácter de castillo. De hecho sirvió de fortaleza en momentos de conflicto, tanto para luchar contra la piratería como en los distintos sitios de Barcelona. 

Las colinas que rodeaban la masía estaban cubiertos de viñedos, pero en 1881 llegó la filoxera y mató todas las viñas. 

1920

Esta torre fue comprada a finales del siglo XIX por Josep Maria Valls i Vicens, un banquero de Barcelona quien, en 1915, la vendió a José Roig, un rico industrial de Reus, que encargó su reforma al arquitecto Joan Rubió i Bellvé, transformando la masía en una lujosa casa señorial, tal como podemos ver en las fotos.

Interior.

Durante la Guerra Civil, esta finca se convirtió en la Escuela de la naturaleza, dirigida por el pedagogo Joan Puig i Elías (Presidente de la Escuela Nueva Unificada) y por su esposa, la maestra Roca. La escuela estaba sostenida por el sindicato del textil de la CNT.

De aquella primitiva torre medieval, masía y, más tarde, torre señorial ya no queda nada. Fue derribada en 1956 para construir nuevos bloques de pisos.
¡Otra de las grandes "obras" que debemos agradecer al "gran" alcalde -franquista- José Mª Porcioles!

Jardines.

jueves, 10 de julio de 2014

LA FONT D'EN FARGUES

La Font d'en Fargues es un barrio residencial de Barcelona situado en el distrito municipal de Horta-Guinardo. Se encuentra al sur del barrio de Horta y al norte del cerro de Rovira entre la fuente que le da nombre y el torrente de la Carabassa. Alrededor de la fuente, que se decía que tenía mucha calidad y propiedades, se celebraban fiestas y encuentros todos los fines de semana.

(A la izquierda la Font d'en Fargues en el año 1900)

Aquella fuente, de la que ya no emana ni una sola gota de agua y está en completo abandono, fue uno de los muchos símbolos de la transformación de Barcelona al apostar por un nuevo modelo de ciudad. 
El crecimiento de la población, la insalubridad del casco antiguo y la contaminación de las industrias que lo rodeaban aconsejaban alejarse de aquellos núcleos tan insanos. 

1912 - El quiosco d'en Fargues.

Por un lado, la expansión del Eixample por el llano sirvió para permitir el crecimiento de Barcelona más allá de sus recién derruidas murallas medievales. Por otro, las montañas, abundantes en fuentes naturales y vegetación eran objeto de numerosos proyectos de ciudad-jardín. En este sentido, viendo posibilidad de negocio rentable, los marqueses de Fargas Pere Fargas i Sagristà y su esposa Montserrat de Casanovas i Fernández de Landa (heredera del Mas Pujol o Can Fargas), que disponían de terrenos a caballo entre el sur de Horta y el norte del Turó de la Rovira, presentaron al Ayuntamiento de Barcelona un proyecto de parcelación de sus propiedades para la construcción de una ciudad-jardín.

1910 - Font Carabassa

El barrio se urbanizó a partir de 1905, empezando por las tierras de la masía de Can Pujol. El nombre del barrio proviene de Fargas, y él también promovió la construcción de las torres con jardín en 1915 para los asociados a la Cooperativa de Periodistas. Además de algunos de los edificios, ha quedado como testigo el nombre de la calle Peris Mencheta, dedicado al ilustre periodista y editor del "Ciero".

Dentro de este sector, además de los mencionados Can Carabassa y Can Fargas, debemos destacar el Casal Familiar, construido en 1928, centro cultural y social del barrio, frente a la iglesia de Sant Antoni de Pàdua, construida en 1936 según planes del arquitecto Florensa en el lugar dónde había habido una antigua ermita rural.

En 1919, el agua de la Font d'en Fargues se comercializó para toda la ciudad desde sus oficinas en la calle Lauria.

1930

1942

El barrio de la Font d'en Fargues es hoy es la zona más residencial de Horta-Guinardó, aún con predominio de torres, si bien muchas van siendo sustituidas por nuevos bloques de media altura.

El barrio tiene masías y casas antiguas que han sido recicladas como casas de lujo. Tiene uno de los colegios privados más antiguos de la ciudad, la escuela inglesa Princess Margaret School

2012

En la actualidad el barrio está compuesto en su mayoría de las viviendas formadas por pisos grandes, con piscina y poseen una altura máxima de  cuatro pisos. La Font d'en Fargues es uno de los barrios más desconocidos de la ciudad por estar en una zona considerada poco elitista, pero donde se vive mejor que en algunas de Sarrià-Sant Gervasi.

domingo, 8 de junio de 2014

HOTEL Y COLEGIO "MAS CASANOVAS"

"El Mas Casanovas era més que una masia, era una casa senyorial que disposava d'una mina d'aigua molt coneguda i visitada pels veïns de la zona per la seva excel·lent qualitat. Avui dia la mina en­cara existeix. 
La finca, de grandària «mitjana», estava situada als dos costats del carrer de Cartagena i tocava al nord amb la ronda del Guinardó, i al sud, amb la Travessera de Gràcia, que per l'època travessava pel que ara és l'hospital fins arribar a la l'antiga Ctra. d'Horta a tocar de Can Girapells".

Esta es la primera mención que he encontrado sobre un edificio que hace tan solo un par de días llamó mi atención cuando circulaba por la Ronda Guinardó casi esquina Cartagena. Actualmente es el colegio público "Mas Casanovas", pero su historia es amplia, variada y digna de relatar.

(Arriba foto de 1902, a la izquierda el Hotel Casanovas, a la derecha el Hospital de Sant Pau).

1899 - Hotel Casanovas.

A finales del siglo XIX, aquella antigua masia de porte señorial -propiedad junto de las tierras que la rodeaban- de  los señores Casanovas, se amplió -no se sabe qué arquitecto fue el encargado de la obra- y se convirtió en la gran torre de aspecto feudal que ha llegado hasta nuestros días.

Cabe suponer que esa ampliación iba destinada a convertir la antigua masía en un hotel, en el que poder disfrutar de sus excelentes aguas.  Así fue y el 26 de Septiembre de 1899 se inauguraba el flamante Hotel Casanovas.

1920 - Maniobras militares frente al hotel.

Como anécdota de su primer año de existencia cabe destacar que, el FC Barcelona disputó la liga de aquel año en los terrenos cedidos por el hotel y algunas de sus habitaciones son utilizadas como vestidor.
Eso se acaba el 18 de noviembre de 1900, cuando la familia Casanovas vende esa parte de sus amplios terrenos para la construcción del futuro Hospital de Sant Pau. El FC Barcelona se traslada a unos terrenos del Paseo Maragall.

No he logrado saber durante cuantos años -debieron ser pocos y durante la II República- el hotel se convierte en el "Grup escolar Pau Iglesias". 

En 1934, los Sres. Casanovas ceden el edificio como cuartel para la Guardia Civil y así se mantiene hasta 1950 en el que vuelve a ser una escuela, esta vez bautizada con la denominación "Grupo Escolar Obispo Irurita.

1942 - Cuartel de la Guardia Civil.

Con tanto cambio de manos, y una guerra de por medio, el edificio estaba muy deteriorado pero no fue hasta 1986 cuando la escuela tiene que trasladarse a unos barracones instalados en el colegio Jovellanos para dar paso a su completa rehabilitación.
En Septiembre de 1987, el colegio ampliado y remodelado comienza el nuevo curso escolar bajo el nombre actual "Colegio público Mas Casanovas".

En la actualidad. 
Como se puede observar, las cúpulas que coronan sus torres no tienen nada que ver con las originales del siglo XIX.

El CEIP Mas Casanovas, está ubicado en el barrio de Horta-Guinardó, concretamente en la calle al Mas Casanovas, entre las calles Cartagena, Castillejos y la Ronda del Guinardó; y por encima del Hospital de Sant Pau.

viernes, 25 de abril de 2014

EL BARRAQUISMO BARCELONÉS

El barraquismo de Barcelona, fue un fenómeno, problema urbano o vergüenza que abarcó casi todo el siglo XX, creando una ciudad, vamos a llamarla 'informal' junto a la ciudad perfectamente planificada de los núcleos antiguos, el Eixample, los polígonos y otras formas de crecimiento periférico. 

Esta ciudad 'informal' se extendió por la montaña de Montjuïc y el frente marítimo, y ocupó tanto las colinas como algunos espacios intersticiales de la periferia del Eixample como la parte alta de la Diagonal, la avenida Sarriá, el término de la avenida de Roma o del Hospital de Sant Pau, además de El Carmelo o la Perona. (Foto de arriba, vista desde las barracas de Montjuic en los años 30).

El problema del barraquismo nace en los primeros 20 años del Siglo XX cuando la Barcelona industrial atrae a cantidades masivas de trabajadores. La escasa atención al problema de la vivienda, la falta de recursos públicos, la exigua industrialización del sector de la construcción y la congelación de rentas, que provocó un menor interés de los propietarios por alquilar las viviendas, agravaron la falta de vivienda popular.
Ello provocó un aumento de los realquilados y el crecimiento de los barrios de barracas, que se triplicaron entre 1914 y 1922, y pasaron de unas 1.200 a 3.600.

1926 - Barracas en la Av. de Roma frente a la cárcel Modelo.

1928 - Barraca en Montjuic.

1940 - Montjuic. Suministro de agua.

Las autoridades municipales sólo actuaban cuando había que erradicar ciertos núcleos, como ocurrió con las barracas que rodeaban el recinto de la Exposición Internacional de 1929; pero el problema era estructural, y el barraquismo se reproducía de inmediato en otras zonas de la ciudad. 
Cuando la Exposición universal abrió sus puertas, ya había cerca de 6.000 barracas en Barcelona, pese a que habían sacado adelante el proyecto de las 'Casas Baratas', una especie de chavolismo vertical, para erradicar las edificaciones ilegales que se hallaban dentro del recinto ferial.
Lo mismo sucedió con la celebración del Congreso Eucarístico de 1952, cuando se eliminaron las barracas de la Diagonal y prácticamente en un mes se construyó Can Clos en Montjuïc, para que esas construcciones no afeasen la visión de la idílica España de  Franco.

En esos años de posguerra y de la nueva España de Franco, los núcleos barraquistas fueron a peor. La miseria y la represión expulsaron del mundo rural a miles de personas que buscaron la supervivencia en Barcelona. El rápido aumento de población supuso el auge de las tradicionales formas de infravivienda, crecieron los núcleos de barracas ya existentes y aparecieron otros nuevos, como los de El Carmel y La Perona. Un paisaje urbano que las autoridades del régimen intentaban ocultar, pero a pesar de la represión política se empezaron a escuchar voces críticas desde algunos colectivos profesionales y sectores de la Iglesia católica. (A la derecha foto de El Carmel en 1960).

En la Semana del Suburbio, organizada por la Iglesia en 1957, se calculó que en Barcelona había 10.352 barracas. 
A principios de la década de los sesenta ya eran cerca de 20.000.

1960 - Barraquismo en Montjuic ya ocupa casi toda la montaña.

1970 - Las barracas del Somorrostro van desapareciendo.

1974 - Barracas en la calle Castillejos, cercana al Hospital de Sant Pau que aparece arriba a la derecha.

En la segunda mitad de los años 70, al final de la etapa de construcción de los grandes polígonos de viviendas, el barraquismo se redujo a 1.460 barracas, según el censo del Patronato Municipal de la Vivienda en 1974. 
La mayoría de esas barracas estaban enclavadas en El Carmel, un barrio con  unos habitantes que no estaban dispuestos a ser trasladados, y en el Camp de la Bota.

El último gran realojamiento, efectuado en el barrio de La Mina, se produjo pasada la mitad de los setenta. En este nuevo polígono, construido por el Patronato de la Vivienda dentro del término de Sant Adrià, se reasentó a buena parte de los habitantes de El Camp de la Bota y de otros núcleos barraquistas como el de Sant Pau. Fue una concentración forzada de personas de procedencia diversa que compartían una gran precariedad y dependencia de ayudas sociales que junto con la crisis económica de aquellos años los arrojaba a un paro masivo.

En diciembre de 1990 Pasqual Maragall, entonces alcalde de Barcelona, dirigió  la demolición de la que constaba oficialmente como última barraca de la ciudad, precisamente situada en El Carmel. Atrás quedó más de un siglo de barriadas insalubres, desatendidas, aglutinadoras de construcciones destartaladas y efímeras, además de ilegales, a merced del viento o del mar.

Su total erradicación durante los años anteriores a la Barcelona olímpica no ha dejado rastro de ellas en el territorio -tan solo una placa en el Somorrostro-; pero su historia, que pervive en la memoria de muchos de los antiguos barraquistas, sigue estando llena de luces y sombras, sobre todo de sombras. 
Sombras de una, ahora, gran y moderna ciudad que muchos quieren olvidar pero que también forma parte de nuestra historia.

miércoles, 16 de abril de 2014

HORTA-GUINARDÓ


El distrito de Horta-Guinardó es el tercero en extensión de la ciudad de Barcelona, solo superado por los de distritos de Sants-Monjuic y Sarriá-Sant Gervasi. 
Con una superficie de 1.192 ha, representa el 11,9% de la extensión total de la ciudad y comprende la mayor parte del territorio que le da nombre el antiguo municipio de Sant Joan d'Horta, parte del de Sant Martí de Provenzals y de Sant Andeu del Palomar. (Foto de arriba del Manantial Monte Pujol del año 1900)

Está situado en el sector nordeste de la ciudad, entre los distritos de Gràcia y Nous Barris. Limita al sur con el Eixample Dret, Sant Andreu y Sant Martí; al norte, con la Sierra de Collcerola. 

1914 - Carrer Salsas con las casas modernistas de los ricos barceloneses.

1917

La historia del actual distrito de Horta-Guinardó empieza en el antiguo valle de Horta, conocida ahora como valle de Hebron, que está donde se desarrolló el municipio del mismo nombre antes de agregarse a Barcelona el año 1904. Este origen marca todavía con fuerza la realidad del distrito y así lo refleja su división en once barrios, siguiendo criterios históricos. 
En el norte, bajo Collserola, están los núcleos que forman actualmente el valle, como Sant Genís de los Agudells, Montbau, la Vall d'Hebron, la Teixonera, la Clota, el Carmel, la Font d'en Fargues y el casco antiguo de Horta, que incluye el vecindario de la Font del Gos, un conjunto de viviendas con 500 residentes que hay dentro del parque natural de Collserola.
En la parte baja del distrito, por debajo del Carmel y de la colina de la Rovira, están los barrios del Guinardó, el Baix Guinardó y dos importantes zonas verdes (el parque de las Aguas y los jardines Príncipe de Gerona) y Can Baró.

1920

1960

El crecimiento del núcleo de la población desde el siglo XVI hasta principios del XX está fuertemente ligado a la existencia de grandes y ricos manantiales de agua lo que hizo que naciesen las cotizadas lavanderas de Horta que lavaban la ropa de toda la burguesía catalana del XIX y XX.
En esa época, Horta tenía en su término municipal una población dispersa entre campo, masías y viñas, a cuyo lado emperazon a aparecer las casas de verano de los burgueses, nobles e industriales de Barcelona.


En 1901, con la llegada del primer tranvía la prosperidad llegó también al barrio. Luego en los 50 se dió la construcción indiscriminada de pisos que dieron al traste con la gran mayoría de las masías de la zona y también de las casas "nobles". 

2012 - Horta vista desde el Turó de la Rovira.

miércoles, 8 de enero de 2014

¡COMO PASAN LOS AÑOS!

Las fotos comparativas de un mismo lugar son las que, con una simple ojeada, mejor nos demuestran como ha cambiado una ciudad. 

Aquí tenemos algunos nuevos ejemplos:

Poco ha cambiado, salvo la casa nueva de la esquina de Balmes y las farolas.

Este monumental destrozo debemos agradecérselo al alcalde Porcioles 
y su fatídico recrecimiento de las casas de Barcelona.
¡Cuantas barbaridades se hicieron!

En la casa de la derecha, otra 'porciolada' más: desaparición de la cúpula y
 completa vulgarización del edificio.
En el obelisco, la figura femenina que ensalzaba la victoria de Franco ya no existe.

Salvo la construcción de los escalones de acceso, todo está igual.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

¡COMO CAMBIAN LAS COSAS!...

Las fotos comparativas nos dan una perfecta idea de como ha cambiado esta ciudad en poco o en muchos años. Aquí van algunos ejemplos:

En este caso no queda ni un solo elemento de referencia, en todo caso la riera por donde pasan, en la actualidad,los túneles de Vallvidrera. Nada más.
 
Aquí nos quedan como referencia las dos casas de la izquierda.
 
¿La cúpula del fondo?... Yo diría que ni siquiera eso...
 
Lo único que veo en común, y supongo es incierto, es el árbol de la derecha.
En Barcelona existen muchos árboles centenarios, ¿por que no podría ser este uno de ellos?

Esta es muy curiosa, ya que la llamada 'Casa Encantada' no era de ningún arquitecto famoso, pero desde luego era mucho más bonita e original que ese bloque de pisos de los que existen cientos en Barcelona.